Uno de los principales retos en el mundo laboral, aparte de los compromisos laborales, es la planificación de la jubilación.
En este sentido, muchas personas aún no han desarrollado un plan de ahorro para este fin, pero no es demasiado tarde para empezar.
Si esta es tu situación y quieres marcar la diferencia, te invitamos a conocer los mejores consejos para planificar tu jubilación.
Empezar a ahorrar pronto
Desarrollar un hábito de ahorro a lo largo de tres o cuatro décadas puede ser más realista que ahorrar durante diez años.
Además, empezar a ahorrar pronto le permite prepararse para cualquier acontecimiento financiero que pueda producirse a corto o largo plazo.
Además, al ahorrar de forma sostenible, puede estar preparado para invertir cuando los mercados de capitales reflejen condiciones favorables.
Sin embargo, muchas personas no ahorran como estrategia para asegurar su jubilación, y la juventud es el momento perfecto para empezar a ahorrar.
Aunque en la vida pueden surgir diversas situaciones financieras que dificulten el inicio de un programa de ahorro, lo cierto es que en algún momento es necesario ahorrar.
Cuando llegue el momento de jubilarse, sería desagradable no disponer de ingresos para cubrir los gastos que puedan surgir en la jubilación.
Igualar las cotizaciones a los ingresos
En el mundo laboral, un aumento gradual de los salarios de los trabajadores suele considerarse positivo.
Por lo tanto, en este caso, sus aportaciones a su fondo de ahorro para la jubilación deberían ser mayores.
Esto significa aprovechar los aumentos salariales, así como las pagas adicionales y otras compensaciones recibidas a lo largo de su carrera profesional, para aportar más de lo habitual a sus ahorros.
En este sentido, los expertos recomiendan reservar un porcentaje de ahorro del 7-10% de sus ingresos.
Ahorro regular
Puede que piense que ahorrar en pequeñas cantidades no es eficiente, por lo que prefiere esperar a que llegue el momento adecuado para destinar una gran parte de sus ingresos a este fin.
Permítanos decirle que se trata de un grave error, ya que ahorrar para la jubilación es un proceso a largo plazo en el que la continuidad debe primar sobre la cantidad de dinero que aporte para ello.
Por increíble que parezca, los resultados de un plan de ahorro a treinta o cuarenta años son asombrosos, a pesar de aportar muy poco a largo plazo.
Por lo tanto, en última instancia, es mejor aportar pequeñas cantidades de dinero a un plan de ahorro para la jubilación a largo plazo, de forma constante y estable, que aportar grandes cantidades de dinero de forma irregular.
Además, las aportaciones periódicas diluyen el riesgo de valoración asociado a la compra de activos.
No ocurre lo mismo si aporta esporádicamente, y el precio en el momento de la compra tendrá asignada una valoración más alta, que puede ser favorable o no.
Ajuste su cartera con el tiempo.
Adoptar una cartera equivocada puede perjudicar seriamente su plan de jubilación, es decir, hacerle incurrir en pérdidas que no podrá recuperar.
También puede suponer un coste de oportunidad en términos de rentabilidad, que puede impedirle alcanzar sus objetivos, en este caso la jubilación.
En este sentido, es importante asumir riesgos desde el principio hasta la jubilación y buscar altos rendimientos durante todo el proceso.
A medida que se acerca la jubilación, debe ser más prudente con los riesgos que asume, complementándolos con estrategias para proteger su capital.
Evite a toda costa poner en riesgo sus ahorros para la jubilación; no tome decisiones financieras precipitadamente o sin sentirse seguro.
Con estos consejos para planificar su jubilación presentados, está preparado para dar el primer paso en el proceso. Manténgase informado y elabore un plan de ahorro sostenible a largo plazo para poder seguir cotizando hasta su jubilación.
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